Por la ejecución de una prenda saldrán a remate cerca de 700 toneladas de queso de la empresa láctea Sancor, el próximo mes en la ciudad de Buenos Aires. A esta instancia se llegó por un crédito que la firma tomó y puso como garantía los productos indicados y que no pudo ser saldado en la coyuntura económica en la que vive nuestro país.
El remate salió publicado en diferentes medios gráficos del país. La agrupación financiera IIG Structured Trade Finance Fund Ltd., el acreedor de la cooperativa láctea con base en Sunchales, Santa Fe, decidió ejecutar la prenda ante la falta de pago.
El aviso señala que se trata de dos lotes, uno de 512.373 kilos de queso pasta dura y otro de 168.250 kilos de queso semiduro. La base total es de 4.957.786 dólares.
En tanto, la subasta tendrá lugar en la Asociación de Balanceadores, Corredores Martilleros Públicos de Buenos Aires, el 10 de julio a las 11.
En este marco, lo compradores tendrán que retirar la mercadería durante los cinco días posteriores de dos depósitos ubicados en La Carlota y Balnearia, en la provincia de Córdoba.
Sancor agobiada por una crisis económica
La desventura económica que atraviesa la reconocida empresa santafesina no es nueva. En marzo de este año los trabajadores de la forma hicieron público solicitar la quiebra por aportes y sueldos atrasados.
Se supo que el monto de deuda indicado por Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (Atilra) era “ficticio o mal calculado” y expresaron que lo único que pretendía el gremio era que la empresa quebrara para hacerse cargo de la dirección.
El conflicto comenzó en 2017 con una deuda salarial de Sancor. Por aquel entonces, Atilra acordó con la empresa un esquema de regularización para seguir adelante con las tareas, pero en octubre del año pasado decidió comenzar acciones gremiales, una serie de asambleas que impidieron las actividades en las fábricas, limitando la llegada de leche de los tamberos y la salida de productos hacia los comercios minoristas y, en consecuencia, la generación de ingresos a la empresa.
En este contexto, Sancor a cerró su planta de San Guillermo y tuvo que tirar 100.000 litros de leche que no fueron procesados durante el mes de octubre. La empresa santafesina destacaba en ese momento que se habían perdido más de 4.500 millones de pesos por la paralización de tareas que realizó Atilra durante 65 días.

