Por Cristián Russo (Bolsa de Comercio de Rosario)
De menos a más: el trigo sigue sumando y se acerca a los niveles de siembra del año pasado
En mayo la siembra triguera nacional sufría el descuento de 500.000 ha por el costo de la urea que trepaba a los 1.000 u$s/t a pesar de haber un excelente escenario hídrico. Se esperaba entonces una caída interanual del 7%. Pero con lluvias muy interesantes en junio y ahora con una urea que ronda los 550 u$s/t, el trigo vuelve a sumar área por 2do mes consecutivo. El resultado de estos vaivenes es que ahora se estima una caída de solo el 3% respecto al récord de siembra del año pasado. De esta manera, el ciclo 2026/27 pasaría a ser la segunda mayor siembra nacional de Argentina de los últimos 17 años.
Con un área que pasa a estiamrse en 6,95 M ha, volviendo a tomar un rinde promedio nacional de 30,5 qq/ha gracias a la recuperación de los niveles de fertilización y restando 250.000 ha (como no cosechadas), el horizonte productivo nacional —con un clima normal— pasa de los 20 Mt en mayo a 20,5 en junio.
El SO del país se entusiasma y suma 130.000 ha al trigo
En junio la franja oeste del país suele recibir 10 a 20 mm. Sin embargo, en este año hubo zonas que se destacaron como en el centro este de Córdoba con marcas por encima de los 50 mm, o el norte de La Pampa y centro oeste de Buenos Aires con lluvias de 50 a 100 mm. La imagen actualizada de las anomalías de las reservas del suelo para Argentina, destaca algo que no suele verse, reservas por encima o muy encima de lo normal para esta época en esas zonas.
En La Pampa, los técnicos destacan acumulados de hasta 80 y 90 mm diciendo: “para nosotros es como que pase el cometa Halley, son lluvias inesperadas y encima bajó la urea. Recuperamos el nivel tecnológico y el nivel del siembra, incluso vamos a sumar algo más”. En el área explican que con el perfil lleno no pueden dejar pasar la ocasión y más aún con posibilidades de lluvias por el Niño a partir de septiembre. “También es una forma de prevención necesaria ante posibles excesos”, agregan.
En cambio, en el centro este de Buenos Aires, el escenario de excesos recientes y las inundaciones que se vivieron el año pasado, y también el temor a enfermedades, mantuvieron a la baja el nivel de siembra.
En el SE de la provincia, la siembra de cebada y trigo se está terminando sin inconvenientes. “Se empezó 10 días más tarde porque hubo una lluvia importante en el inicio de junio, pero después no se ha parado nunca. Para el 15 de julio se termina todo en tiempo y forma. Los lotes naciendo un poco más lento de lo normal por el frío. Ya se está empezando a fertilizar con nitrógeno con las dosis normales e históricas porque se acomodó mucho las relaciones de precios”, destacan.
En La Pampa se han sumado 45.000 ha y en Buenos Aires cerca de 90.000 ha. (Para Entre Ríos, se siguen los datos del SIBER de la bolsa entrerriana).
En general el cultivo de trigo está naciendo muy bien en Argentina, con algunos amarillamientos por el frío, pero con muy buen estado. El buen escenario hídrico y el cambio de precio de la urea alientan una campaña optimista en Argentina.
¿Otra vez el maíz afectado por chicharrita?
A esta altura del año suele estar levantada el 80% de la cosecha. Pero el avance es trabajoso y lento por la humedad y las lluvias que impiden un adecuado secado del grano. Con un 70% de avance en la cosecha, se siguen manteniendo los datos estimados: una cosecha maicera de 68 Mt. Esperando que se desarrollen las tareas de recolección, se mantienen los guarismos del mes pasado. Esto es un rinde nacional de 79,7 qq/ha y un área sembrada de 10,2 M ha (de las que 1,3 M no entrarían al circuito comercial).
Pero el spiroplasma, y Dalbus, la forma que los técnicos del norte usan para referirse a la chicharrita, volvería a limitar la cosecha maicera en el norte del país. “Los maíces sembrados entre fines de diciembre y principios de enero están saliendo con rindes de 20 a 60 qq/ha y las expectativas eran más altas“, dicen en Chaco. Si bien todavía falta el grueso de la cosecha, el efecto chicharrita está presente en los primeros resultados de cosecha.
En Santiago del Estero explican: “se espera un rinde por debajo de los promedios. Dónde había maíz temprano, hubo mucha chicharrita y ahí el rinde fue muy bajo: hay rindes de 15 qq/hay y lotes también perdidos. Se asocia el bajo rinde a cuadros vecinos de maíces tempranos. Pero todavía no arrancó el grueso de la cosecha. Esperamos que esta vez no se haga maíz en ningún lado en forma temprana. Esta helando bien, ojalá que la situación mejore y baje la población”.
En las últimas semanas hubo heladas interesantes, sobre todo en los últimos días. Entre el lunes 6 y martes 7, en Santiago del Estero se registró -2,7°C y en Charata, Chaco, -1,5°C. En Chaco, dicen al respecto: “también tuvimos anteayer heladas, pero son leves y de poca duración. No se espera que tengan un gran efecto sobre Dalbus, que sabemos que puede resistir 4°C bajo cero durante 24 horas. Sí afectan a las gramíneas, incluso a las más duras, lo cual le limita la alimentación, pero hay trigo por todos lados. Solo se reproduce en el maíz, pero se alimenta de gramíneas. Es una época en que suele pasar que escuchamos noticias de menores recuentos, menos presencia. Pero con más frío, lo que hay es una reducción de la movilidad“.
También explican que este año materiales que eran tolerantes a Dalbus no han resistido y fueron quebrados por el spiroplasma. “Por todo esto, vamos a reducir drásticamente la superficie de maíz en la próxima siembra otra vez. Estamos planeando hacer un cambio casi total en nuestro caso a sorgo“.
En cuanto a las estimaciones, es muy posible que deban revisarse a la baja los rindes de Chaco y Santiago del Estero. Pero el maíz tardío del resto del país empieza a mostrar resultados superadores que compensarían el daño en el norte argentino.




