La Federación de Acopiadores de Granos lanzó una dura advertencia frente a lo que considera una avanzada preocupante por parte de un grupo de exportadoras multinacionales. Según la entidad, estas compañías estarían intentando imponer nuevas condiciones a acopios y cooperativas, obligándolos a revelar información estratégica de sus productores para concretar operaciones de soja.
De acuerdo con los reportes recibidos por operadores del sector, el requerimiento incluiría datos como cantidad de hectáreas, identificación de los establecimientos, ubicación de los campos y el RENSPA de cada productor. Incluso, quienes venden de manera directa también deberían aportar información considerada confidencial y ajena a las transacciones específicas.
Desde la organización que representa a los acopiadores remarcaron que el mercado granario argentino ha atravesado múltiples debates regulatorios, pero nunca se había planteado una exigencia de este tipo. “Se estaría vulnerando un principio básico: la protección de los datos comerciales de los clientes”, señalaron.
La Federación fue aún más contundente al cuestionar la legitimidad del planteo. “La exportación no tiene autoridad legal, moral ni comercial para colocarse en un rol de control sobre los productores”, afirmaron, y advirtieron que detrás de esta iniciativa podría existir un intento de concentrar el negocio y desplazar progresivamente a acopios y cooperativas.