La Asociación de Fábricas Argentinas de Tractores y otros equipamientos Agrícolas e Industriales (AFAT), que reúne a las 11 principales productoras del país expresó en un comunicado su preocupación por la eliminación de la regulación que limita la importación de activos usados, objetivo sobre los avanzan los ministros de Desregulación, Federico Sturzenegger, y de Economía, Luis Caputo.
“Entre las posibles consecuencias advertimos una pérdida de competitividad para los fabricantes locales, una caída de la demanda interna y un atraso en el desarrollo tecnológico. Además, podrían ingresar enfermedades, agentes patogénicos o plagas que impactarían negativamente en la producción agrícola”, indica el comunicado de AFAT.
Otro problema que advierte la entidad es respecto a la posventa, ya que la importación de activos usados también impactaría en el mercado local ante la falta de garantías, repuestos y servicios técnico de las maquinarias de segunda mano.
Sin embargo, la entidad destacó varias resoluciones que tomó el gobierno durante el año de gestión, como la disminución -y posterior eliminación- del impuesto PAIS, insistieron en que aún persisten factores que afectan la competitividad y la previsibilidad del sector. Entre ellos, destacaron los costos laborales, la falta de infraestructura, la elevada presión impositiva y el encarecimiento de la importación de insumos clave para la producción local.
Los fabricantes de maquinaria especializada revelaron que 47% del valor importado de materiales e insumos productivos corresponde a obligaciones tributarias, lo que, luego, se debe traducir al precio final de los activos.

