Guía Estratégica del Agro (BCR)
Las lluvias ganarían protagonismo desde el sábado y volverían entre el lunes a la noche y el martes con el paso de un frente frío.
“Los pronósticos de corto plazo no prevén lluvias significativas sobre el centro del país hasta el comienzo de la segunda quincena del mes”, dice el consultor Alfredo Elorriaga.
La sequía y el calor pasan factura, ya que se descuentan más de 1 Mt en la soja de la región núcleo
La segunda estimación de soja para la región núcleo confirma un importante recorte en la región, 1,1 millón de toneladas menos con respecto a febrero. De 17,2 Mt de soja que se estimaban hace un mes, la nueva estimación es de 16,1 Mt. El cultivo se sembró con buenas reservas en los suelos y las lluvias acompañaron el desarrollo del cultivo hasta la última semana del 2025. A partir de allí, la sequía, la ola de calor en enero y los eventos de tiempo extremo de febrero doblegaron al cultivo.
Los mayores recortes se concentran en el centro-sur de Santa Fe y el noreste bonaerense, donde los cultivos sintieron con más fuerza el impacto del estrés hídrico y térmico del verano.
Otro de los grandes problemas, que aún se arrastra en la soja de segunda de la región tiene que ver con la recuperación pluvial de febrero. Esta recuperación sucedió en la segunda quincena de febrero y dejó amplias zonas con menos del 40% de la media mensual (110 mm) en la franja este. Mientras tanto, las lluvias de la primera parte de marzo siguen preponderando en el oeste.
También hay un importante impacto por el área perdida. En enero se estimaban 64.000 ha perdidas de soja de 2da por la sequía, pero en febrero se sumaron 100.000 ha de soja “barridas” por la brutal tormenta de granizo y viento de hace tres semanas atrás en el corredor que va desde Armstrong, Tortugas y General Roca hasta Inriville.
El resumen, el ciclo sojero 2025/26 quedaría 2,3 Mt por debajo del volumen obtenido el año pasado y también por debajo del promedio de los últimos 15 años (17,4 Mt).
¿Qué se esperaba a la siembra?
El escenario trazado al principio de campaña era el de un promedio de 40 quintales por hectárea en la región y, por lo tanto, cosechar 18 Mt. Lo que se estima en marzo es un rinde medio de 36,5 qq/ha, que, a partir de un área sembrada de 4,58 M ha y una superficie perdida cercana a 164.000 ha, arrojaría una producción de 16,1 Mt.
La soja de 1ra no tiene más tiempo para sumar rinde
La soja de primera de la región núcleo transita las últimas etapas de su ciclo, con el 55% del área en la fase de llenado de granos y el 45% en el inicio de la madurez. En unos 10 a 15 días comenzaría la cosecha de los primeros lotes, por lo que la ocurrencia de nuevas lluvias no tendría impacto significativo sobre el rinde. Se estima que el cultivo alcanzaría un rinde promedio de 41 qq/ha en la región. En Carlos Pellegrini se estiman rindes cercanos a los 50 qq/ha; en Bombal, alrededor de 45 qq/ha. En Colón, promedios de 40 qq/ha con máximos que podrían alcanzar los 55 qq/ha; y en Marcos Juárez, las estimaciones se ubican en torno a los 40 qq/ha. Pero en las zonas que no lograron recomponer la humedad en febrero, el panorama es menos alentador; en Bigand, pese a que las últimas lluvias frenaron el deterioro, el 55% de los lotes se califica como regular y los rindes se ubicarían cerca de 35 qq/ha, con máximos de 40 qq/ha en los mejores ambientes. En Aldao advierten que “no se alcanzó ni la sombra de los rindes del año pasado”, con estimaciones en torno a 30 qq/ha. Más allá de las estimaciones, el guarismo final se verá cuando las cosechadoras comiencen a hacer su trabajo.
La soja de 2da exhibe rindes muy dispares y expectativas atadas a nuevas lluvias
La mayor parte de la soja de 2da se encuentra entre plena formación de chauchas y llenado de granos. La ocurrencia de nuevas lluvias aún podrían favorecer el llenado y mejorar los rindes finales en parte de la región. En Carlos Pellegrini, con lluvias en los próximos días, el cultivo todavía podría expresar gran parte de su potencial, con estimaciones cercanas a 35 qq/ha. En Bombal, el rinde proyectado ronda los 38 qq/ha, y los técnicos señalan que un nuevo aporte de agua podría mejorar ese escenario. Sin embargo, en otras zonas, el daño provocado por la sequía ya resulta difícil de revertir. En Colón explican que el trigo previo extrajo una importante cantidad de agua y nutrientes, parámetros que no llegaron a recomponerse. Por eso, cuando se interrumpieron las lluvias, el rinde cayó rápidamente. Allí estiman promedios de 30 qq/ha al sur de la ruta 8 y cerca de 20 qq/ha hacia el norte, en dirección a Pergamino. En María Susana proyectan rindes al menos 20% por debajo de un año normal, mientras que en Aldao se estiman valores cercanos a 20 qq/ha. En Bigand y Marcos Juárez, las lluvias de febrero no lograron recomponer el cultivo y la proyección promedio se ubica en 25 qq/ha.
Indicadores Climáticos
Semana con tiempo inestable y mejorías temporarias
El periodo comprendido entre el jueves 12 y el miércoles 18 de marzo comienza con estabilidad que se mantendrá hasta la tarde del viernes 13, cuando no se descarta la ocurrencia de algún chaparrón aislado en el sudoeste de la zona GEA.
La probabilidad de precipitaciones generalizadas aumenta durante el sábado 14. Posteriormente las condiciones mejorarán de manera temporal, ya que entre la tarde del lunes 16 y la madrugada del martes 17 se esperan chaparrones y tormentas aisladas prefrontales sobre el este de la zona GEA. Durante la mañana del mismo día martes un frente frío se estará desplazando por la región provocando lluvias y tormentas mas generalizadas. Las condiciones meteorológicas tienden a mejorar en el final del periodo de pronóstico.
Las temperaturas máximas ascenderán paulatinamente alcanzando los valores más altos, entre 30 y 33°C, durante el lunes 16 de marzo. Posteriormente la masa de aire cambiará y se notará principalmente el miércoles 18, cuando el frente frío ya se haya desplazado hacia el norte acompañado por un descenso térmico.
Las temperaturas mínimas se mantendrán constantes, entre 14 y 17°C, durante la primera parte del periodo de pronóstico pero, a partir del domingo 15, habrá un leve aumento en los valores de temperatura mínima, que descenderán nuevamente a partir del miércoles 18, principalmente en el sur de la zona GEA.
Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo
Lluvias dispares sobre GEA
La semana comprendida entre el jueves 5 y el miércoles 11 de marzo se registraron precipitaciones con una distribución dispar.
Los valores más importantes, entre 10 y 40 mm, se localizaron en Córdoba, parte de Santa Fe y norte de Buenos Aires. El máximo registro del periodo fue de 49 mm y se midió en Pujato, Santa Fe.
Las temperaturas máximas rondaron entre 27 y 32°C. Los valores más elevados se midieron en el este de la zona GEA y los más bajos en el sur y noroeste. El registro más alto del periodo, 31,9°C, se midió en la localidad de Ramallo, en Buenos Aires.
Las temperaturas mínimas rondaron los 10 a 16°C, con los valores más bajos en el sudeste del área GEA y los más elevados en el sector norte. El mínimo extremo del periodo, 10,3°C, se midió en las localidades de Chacabuco y Junín, ambas en Buenos Aires.
Con este panorama el área con reservas escasas se mantiene en la porción sudeste de la zona GEA, mientras que en el resto de la región las condiciones son de regulares a adecuadas. Cabe destacar que en el centro/este aún quedan núcleos de sequía.
Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren precipitaciones que acumulen entre 60 y 80 mm en el sudeste de la zona GEA, con un núcleo de 100 a 120 mm en el sector central. En la zona oeste y norte, los valores se reducen a registros entre 20 y 60 mm para alcanzar condiciones de humedad óptimas.
Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco
Primera década de marzo con ambiente otoñal
La primera década de marzo transcurrió con un comportamiento ambiental más propio del otoño que de finales de verano.
Temperaturas templadas y una circulación más fría del este/sudeste, favorecieron un requerimiento atmosférico menos exigente para los cultivos implantados. Mañanas frescas pero sin descensos excesivos, tardes con temperaturas dentro de un rango moderado, con valores elevados durante las horas de insolación pero sin continuidad como para potenciar fuertemente la perdida de humedad, y noches templadas con una adecuada provisión de rocío matutino, fueron factores de compensación positiva mitigando en parte el impacto de la prolongada escasez pluvial sobre las siembras muy poco favorecidas por la ausencia de lluvias en la franja este de la región pampeana.
Las mismas condiciones de circulación confrontaron con un mayor contenido de humedad atmosférica en la franja oeste y noroeste del país provocando precipitaciones recurrentes y de buen volumen, aunque con bastante disparidad geográfica. Acumulados en un rango desde los 10 a los 230 milímetros, con valores atípicos y un récord de 237 milímetros en Santiago del Estero, mayor acumulado para la primera década en 65 años, con una distribución en la que la peor parte, registros entre 0 y 10 milímetros, se la llevan el sudeste entrerriano y la franja centro/este de Buenos Aires. Sectores donde las precipitaciones han sido recurrentemente esquivas debido, principalmente, al escaso contenido de humedad aportado por la circulación sudeste desde el Atlántico.
Marzo, por el momento, no ha colaborado con las zonas más secas del sudeste pampeano, donde las reservas de agua son exiguas y los cultivos continúan demandando. Por el contrario las mejoras se han vuelto notorias en La Pampa, Córdoba y el centro santafecino, donde las lluvias del mes fueron muy generosas quitándole presión al tramo final de la campaña.
Los pronósticos de corto plazo no prevén lluvias significativas sobre el centro del país hasta el comienzo de la segunda quincena del mes, a partir de ese momento aumenta la probabilidad de que la franja sudeste bonaerense reciba algunas lluvias moderadas cambiando parcialmente la tendencia, pero con menor chance de que los desarrollos avancen hacia el resto de la provincia.







