La crecida de los ríos Paraná y Uruguay, en un escenario asociado al fenómeno climático El Niño, genera complicaciones para la producción ganadera del Litoral. En Corrientes, la principal preocupación se concentra en las islas del Paraná, donde permanecen alrededor de 60.000 cabezas de ganado que son trasladadas de a poco al continente.
El presidente de Asociaciones Rurales de Corrientes (ARC), Carlos Roldán, advirtió que la provincia atraviesa un momento crítico y señaló que las dificultades podrían agravarse con el correr de los días.
“Estamos atravesando un momento muy crítico por las inundaciones en nuestra provincia, y lo mismo seguramente está pasando en Santa Fe y Entre Ríos. Ya desde el primer semestre del año teníamos un pronóstico de lo que podía suceder, aunque no sabíamos exactamente en qué momento”, explicó.
Ante ese escenario, las entidades rurales comenzaron a trabajar con el Gobierno provincial, los ministerios de Producción y Seguridad y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) para establecer un protocolo de emergencia que permitiera actuar frente a la crecida.
Traslado lento por escasas embarcaciones
Como parte de la planificación, organismos públicos y privados relevaron campos disponibles para recibir a los animales provenientes de las zonas afectadas.
“Comenzamos a sacar de las islas toda la hacienda que se pueda trasladar a tierra firme. Se estableció un cronograma junto con la Policía de la Provincia y el SENASA. Los animales pueden salir sin completar previamente los trámites, que luego se realizan para documentar su traslado al campo que cada productor receptor definió con anticipación”, detalló Roldán en declaraciones al programa radial Agroindustria en Foco, de ECO Medios AM 1220.
Pese a la coordinación entre los organismos y los productores, la logística continúa siendo el principal problema. “El inconveniente más grande es que no contamos con empresas suficientemente grandes, con barcos para sacar la hacienda de las islas. Esa situación demora el traslado de los animales”, lamentó el dirigente rural.
En paralelo, el Instituto de Desarrollo Rural de Corrientes (IDERCOR) impulsa remates conjuntos para facilitar la comercialización de los pequeños productores afectados por la emergencia.
Roldán explicó que quienes tienen entre 10 y 30 vacunos suelen enfrentar dificultades para obtener precios competitivos porque no reúnen el volumen necesario para completar una jaula de transporte.
Por eso, se organizan ventas regionales que concentran entre 1.000 y 1.500 animales, un volumen capaz de atraer a invernadores y establecimientos de engorde a corral (feedlots).
“De esa manera se le defiende el precio al pequeño productor. Estamos tratando de juntar las puntas, con el acompañamiento del Gobierno provincial, mientras los productores procuran sacar la hacienda y salvar todo lo que puedan”, señaló.
En cuanto al alojamiento de los animales en campos vecinos, se elaboró un registro de establecimientos con disponibilidad para ofrecer arrendamiento o pastaje. Los valores y las condiciones se acuerdan entre privados, con el acompañamiento del SENASA para identificar los movimientos de hacienda.
Dos realidades en los ríos Urugauay y Paraná
El impacto de las inundaciones presenta características diferentes según el curso de agua. Sobre el río Uruguay, donde la producción ganadera en islas es menor, las dificultades se concentran en los campos bajos. No obstante, la hacienda puede evacuarse mediante arreos o camiones y existe una infraestructura logística más amplia.
En cambio, la situación es más compleja sobre el Paraná, donde se concentra una importante cantidad de animales en las islas.
“Tenemos casi 60.000 cabezas en las islas. Hay zonas con muchas barrancas y campos que no se inundan tanto, pero el problema es cómo sacar esa hacienda”, explicó Roldán.
El dirigente también advirtió que la escasez de lluvias, al menos por el momento, ayuda a evitar un escenario más complicado en los cursos de agua interiores, que podrían tener dificultades para desaguar si aumentaran las precipitaciones.
En el interior de Corrientes, algunos ríos, como el Aguapey, ya se salieron de su cauce. Sin embargo, según Roldán, el impacto es menor y la evacuación de los animales resulta más sencilla.
Previsiones del Instituto Nacional del Agua
Las previsiones del Instituto Nacional del Agua (INA) para los próximos siete días contemplan la probable ocurrencia de precipitaciones, principalmente en el norte de la Cuenca del Plata, con acumulados mayoritariamente leves.
En la cuenca alta del Paraná se esperan lluvias leves, con núcleos moderados en el sector no regulado. Para las cuencas media y baja del río Paraguay, en tanto, se pronostican precipitaciones de intensidad leve a moderada.
Estas proyecciones serán relevantes para seguir la evolución de la emergencia y evaluar cómo pueden influir las lluvias en los niveles de los ríos y en las tareas de traslado de la hacienda.
