La decisión de Nestlé de abandonar su programa de leche orgánica en la Argentina dejó a 16 tambos en una situación crítica, tras varios años de reconversión productiva bajo estrictos estándares de certificación.
La medida fue comunicada en los últimos días y, según los productores, implica que a partir del 1 de octubre de 2026 toda la leche orgánica pasará a comercializarse como convencional.
“Se cayó el programa a nivel nacional. Nestlé deja de comprar leche orgánica en Argentina, que era la única empresa que tenía un programa claro”, explicó Diego Pipino, productor de la localidad cordobesa de Ucacha, a Agroindustria en Foco por Eco Medios AM 1220.
Pipino, médico veterinario y titular de uno de los tambos involucrados, relató que el vínculo con la empresa comenzó en 2019, cuando Nestlé impulsó la producción orgánica para abastecer una línea de productos.
Dentro del programa, los establecimientos debieron cumplir exigencias como la prohibición de agroquímicos y fertilizantes sintéticos, alimentación 100% orgánica, manejo sanitario limitado y certificaciones bajo normas nacionales y europeas. “El sistema implica auditorías permanentes y un manejo muy distinto al convencional. No se trata solo de no usar insumos, sino de cambiar la lógica productiva”, explicó Pipino.
En ese marco, los tambos orgánicos lograron posicionarse como nichos de alta calidad, con énfasis en sólidos útiles (grasa y proteína) y procesos más amigables con el ambiente y el bienestar animal. Sin embargo, la viabilidad del sistema dependía en gran medida de la existencia de un comprador dispuesto a pagar ese diferencial.
La salida de Nestlé rompe ese equilibrio. Si bien la empresa cumpliría con las condiciones contractuales vigentes, los productores advierten que quedan “sin red” en un mercado donde no existen, por ahora, alternativas consolidadas.
“Quedamos pendientes de las decisiones de la firma, pero en la práctica nos deja sin destino. Estamos viendo qué hacer con la producción: leche fluida, quesos, yogures, lo que sea, pero hay que rearmar todo”, señaló Pipino.
En total son 15 tambos: 3 de Entre Ríos, 5 de Buenos Aires y 6 de Córdoba (3 en Ucacha, una localidad que se había convertido en un polo de producción orgánica).
La disparidad geográfica dificulta estrategias conjuntas como la industrialización propia, pero a pesar del escenario, los productores aseguran que mantendrán el sistema. “Estamos convencidos de seguir produciendo de esta manera, pero necesitamos encontrar un mercado. Hoy el problema no es producir, es vender”, resumió Pipino.
Fuente: Noticias AgroPecuarias

