El espacio Agroactiva Vuela, uno de los más destacados de la “edición BNA”, ratifica su condición de «clásico» indiscutible dentro de la mega muestra agropecuaria, mostrando en sus primeras jornadas un altísimo perfil comercial y un flujo constante de productores interesados en incorporar eficiencia aérea a sus esquemas productivos. A través de una oferta que combina aeronaves de punta, soporte técnico de nivel internacional y logística de combustibles, el sector aeronáutico demuestra que es un aliado clave para la rentabilidad del campo.
Un arranque que sorprendió a los expositores
La presente edición evidenció un cambio de comportamiento en el público, registrando una actividad comercial inusual desde el minuto uno. «Este año notamos un cambio muy profundo; el día miércoles la gente optó masivamente por venir y se incorporó con fuerza al itinerario de la feria, algo que antes era más tibio. Esto nos ayudó a dividir mejor el trabajo para atender a todos como corresponde», analizó Walter Grosso, cuya firma celebra 42 años de trayectoria aportando soluciones en el manejo de combustibles y tanques de premezcla sofisticados.
En sintonía, desde la firma Arabia —distribuidores de líneas aeronáuticas y soporte local— Guillermo Giordana remarcó las condiciones del sector: «Agroactiva y su espacio aeronáutico ya son un clásico. La muestra es excelente, impecable. La recepción de aviones, el ordenamiento del tránsito y el balizamiento de la pista están a nivel internacional, dando un marco de seguridad óptimo para concretar negocios cara a cara facilitando la llegada de visitantes por vía aérea».
Innovación local y gigantes globales en pista
La gran novedad de la muestra corre por cuenta de Laviasa, que expone por primera vez en el predio el avión PA-25 Puelche, el único avión aeroaplicador fabricado en Argentina (tras adquirir la propiedad intelectual a Piper) y uno de los cuatro de su tipo en el mundo. «Es una gran herramienta de producción. Al ser un monoplaza con motor a pistón e inyección de 260 HP y hélice tripala, ofrece un rendimiento sustancialmente mayor al de una pulverizadora terrestre con un costo de adquisición equivalente», detalló Bruno Raina Pietro, quien se mostró sorprendido por el volumen de contactos logrados en su debut como expositores.
Por el lado de las grandes firmas internacionales, la empresa AGsur Aviones, representante oficial de la estadounidense Air Tractor, trajo a la muestra sus modelos insignia: el AT-502 (500 galones) y el robusto AT-802 (800 galones). Ricardo Silva, comercial de AGsur, subrayó el protagonismo regional de nuestro país: «Latinoamérica compra hoy más aviones agrícolas que Estados Unidos. La fábrica en Texas produce unos 200 aviones anuales y la mayoría viene hacia aquí. El mercado argentino tiene un lugar especial en el corazón de Air Tractor porque no para de crecer de la mano de grandes operadores».
Financiación a medida: el puente hacia la inversión
Uno de los puntos más atractivos para los productores es la flexibilización de las herramientas financieras, un factor que derriba el mito de que la aviación es inaccesible. Las empresas del sector han logrado equiparar las condiciones de compra de una aeronave con las de cualquier maquinaria terrestre.
Líneas bancarias y convenios: Se destacan los acuerdos vigentes con Banco Nación, Galicia (a través de Nera) y Credicoop, con tasas competitivas similares a las del sector de maquinaria agrícola tradicional.
Financiación propia: Las fábricas locales ofrecen planes a medida según el tipo de producto (ya sea para la adquisición de componentes, remolques o equipos de premezcla).
Prudencia operativa pero optimismo de cara al futuro
Al evaluar la coyuntura, los especialistas coinciden en que, si bien el ritmo de las inversiones de gran escala está marcado por una lógica prudencia de mercado a la espera de que terminen de destrabarse regulaciones y trabas del comercio exterior, el sector no se detiene. «Nuestra actividad depende mucho del mantenimiento; los aviones tienen que seguir volando. Creemos que hay un contexto mejor que los anteriores y las ganas de invertir están», explicaron desde Arabia.
»Estando bien el agro en estas regiones donde hemos nacido, nosotros siempre vamos a estar bien. En apenas un día y medio de trabajo, la expectativa, los negocios que ya se han concretado y la intención de compra demuestran que el sector está firme», concluyó Walter Grosso.
