Un incendio de gran magnitud se desató durante las últimas horas de la noche del martes en la planta industrial de Vicentin ubicada en la localidad santafesina de Ricardone, lo que obligó a que varias dotaciones de bomberos se movilizaran para contener el siniestro. Ante la posible presencia de solventes en el sector afectado, pidieron a los vecinos de la zona permanecer en sus casas.
Según las primeras informaciones que trascendieron, el fuego se habría iniciado en una cinta transportadora situada en el área de extracción de la estructura. Aparentemente, se trataría de la misma área en donde se almacenan materiales inflamables. Esta característica complicó las tareas de control y elevó el nivel de riesgo para quienes trabajaron en el operativo de contención.
Bomberos Voluntarios de Ricardone y localidades cercanas, junto al personal médico y de emergencias, participaron en el operativo. Asimismo, confirmaron que todas las personas que se encontraban trabajando en la fábrica fueron evacuadas preventivamente y permanecen sobre la ruta 12, fuera del alcance del fuego y la posible exposición a sustancias tóxicas.
Falla en el sistema de alarmas
En diálogo con Ever Arnoldo para el streaming local, Daniel Succi, secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros del departamento San Lorenzo (SOEA), relató: “Tuvimos un Dios aparte”, fue la frase con la que graficó la magnitud de lo ocurrido la noche del martes en la planta de Vicentin. El dirigente gremial, que permaneció en el predio hasta la madrugada de este miércoles, desmintió que la evacuación fuera el resultado de un sistema automatizado de seguridad. Según Succi, el personal debió reaccionar “a la voz de aura” ante la evidencia física de las llamas, en medio de un silencio absoluto de los dispositivos sonoros de emergencia.
Las fallas en el corazón de la planta
La denuncia del sindicato apunta directamente al mantenimiento de la infraestructura. Para Succi, el incendio no es un hecho aislado, sino la consecuencia de años de desinversión producto de la crisis judicial y financiera de la empresa.
“No funcionó ningún tipo de alarma en ningún lado, ni la alarma general, ni la de la planta de extracción. Venimos de un letargo de trabajo por todo este concurso y había poca inversión. En seguridad, la empresa siempre dejó mucho que desear”, disparó el secretario general.
Respecto al origen del foco, Succi reveló detalles de la reunión mantenida con la gerencia a las 3 de la mañana: la principal hipótesis técnica gira en torno a una bomba con desperfectos operativos que habría presentado una pérdida de fluido, disparando el incendio en un área saturada de hexano, el solvente altamente combustible que se utiliza en el proceso.

