Las inmobiliarias rurales ven con optimismo el próximo año luego de que la actividad pasara por un parate importante. El panorama aparece mucha más claro para el sector tras un evidente repunte sobre el final de 2024.
El dato lo refrenda el parámetro es el Índice de Actividad del Mercado Inmobiliario Rural (Incair) que elabora mensualmente la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR) y que el mes pasado se ubicó en 65,9 puntos, el valor más alto desde que este indicador comenzó a elaborarse, que fue en noviembre de 2013, aunque no es el más alto registrado en la historia. El mayor índice Incair es 97,5 puntos, que correspondió a septiembre de 2011.
La entidad aseguró que “continúan incrementándose las consultas y las visitas a los campos” y remarcó: “La demanda de inversores está muy firme”.
Esto puede derivar en una presión sobre los precios, ya que, del otro lado, “se observa menor oferta y sobre todo falta de nuevos campos en venta de buena calidad”.
El fuerte incremento de las inversiones en tierras ya había fue destacada por Ricardo González, Head of Rural Banking para Argentina de Rabobank, durante la primera edición de AgroManagement, un encuentro para empresarios agroindustriales organizado por Infocampo junto a La Rural SA.
“En el último año, se deben haber transado cerca de U$S 500 millones en campos”, dijo González, y su explicación fue que los precios de los inmuebles se desacoplaron del resto del mundo, ya que mientras en países competidores como Brasil, Estados Unidos o Australia la tierra triplicó su valor, en Argentina bajó y recién ahora se está viendo un rebote, de entre un 8% y un 10%.
“Es la estrella del momento, es lo que estamos hablando todas las semanas con muchos clientes y potenciales clientes”, remarcó.

