El agro cerró una campaña con una cosecha histórica de 169 millones de toneladas con el trigo, maíz y girasol marcando récords productivos. El total registró un crecimiento del 21% respecto del ciclo agrícola 2024/2025 El balance elaborado por IES Consultores, en base a datos oficiales, mostró así un escenario de fuerte recuperación productiva, que también tuvo impacto en el comercio exterior.
Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones agroindustriales crecieron 16% interanual y alcanzaron los US$ 19.239 millones, impulsadas principalmente por un aumento de los volúmenes comercializados al exterior.
Sin embargo, el campo se mostró cauteloso a la hora de invertir ese dinero “en fierros”. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), la venta de cosechadoras, medida en unidades, cayó en el segundo trimestre 22,1% respecto a igual período del año pasado, y en el caso de los tractores la baja alcanzó a 23,2%. Siempre medido por unidades, la adquisición de sembradoras aumentó 1,5%, y la de implementos 9,6%.
Tal vez esta caída en la adquisición de maquinaria agrícola este relacionado con la menor rentabilidad que tuvo el sector agrícola. Según el informe de IES, los márgenes muestran señales ambiguas .
Por un lado, la caída del precio de la urea aportó un alivio importante a los costos de producción. Entre mayo y julio, el valor del fertilizante descendió de US$ 1.000 a US$ 550 por tonelada, mejorando las condiciones económicas para la siembra de trigo.
Los márgenes de excedente bruto de explotación agropecuario, o EBE, promediaron el 20% en 2026. Esto representó una mejora de 1,5 puntos porcentuales respecto de 2025, aunque todavía se encuentran lejos de los niveles registrados en 2022 y 2023
“La cosecha récord de 169,2 millones de toneladas confirma el potencial productivo del campo argentino, pero el desafío pasa por sostener los márgenes”, señaló Federico Zerba, jefe sectorial de IES Consultores, a través de un informe
El especialista consideró que la baja del precio de la urea y la reducción gradual de los derechos de exportación mejoran el panorama, aunque advirtió que la rentabilidad seguirá condicionada por los costos logísticos, la energía y otros gastos operativos.
