Entre las historias que reflejan el dinamismo y la renovación generacional de la ganadería argentina en Agroactiva «edición BNA», una de las más destacadas es la de Gonzalo Salomón, un joven productor de Cañada de Gómez que logró consagrarse con el Gran Campeón Hembra Angus Colorada de la muestra, uno de los premios más importantes otorgados en la exposición ganadera.
Su caso resulta singular dentro del universo de los cabañeros. Mientras muchos criadores representan establecimientos con décadas de trayectoria familiar y varias generaciones dedicadas a la selección genética, Salomón inició su proyecto hace apenas unos años y todavía combina su actividad ganadera con la peluquería que comparte con su padre.
La reproductora ganadora fue seleccionada por el jurado como la mejor de su categoría y representó un reconocimiento de enorme valor para un emprendimiento que comenzó prácticamente desde cero. La obtención del máximo galardón en la pista Angus de AgroActiva significó la confirmación de un trabajo intenso de selección genética, manejo productivo y capacitación permanente.
“Estamos muy contentos. Ayer sacamos la Gran Campeón Hembra de AgroActiva 2026”, expresó emocionado el productor durante la exposición que se desarrolla hasta este sábado en Armstrong y que reúne a miles de visitantes de todo el país.
Una vida entre tijeras y reproductores Angus
La historia de Salomón está lejos de los caminos tradicionales de la ganadería argentina. Por el lado materno proviene de una familia vinculada históricamente a la agricultura. Por el lado paterno, la tradición familiar transcurre detrás de un sillón de peluquería.
“Mi viejo tiene peluquería desde hace más de cuarenta años. Yo me volví del campo en 2014 para trabajar con él y desde entonces estoy acompañándolo”, relató.
Actualmente dedica los fines de semana a colaborar en el negocio familiar, mientras que el resto de sus días los concentra en el desarrollo de la cabaña.
“Hoy trabajo solamente dos días por semana en la peluquería para darle una mano a mi padre y seguir acompañándolo porque para él es importante”, explicó.
La pasión por la ganadería comenzó a tomar forma durante la pandemia. A partir de allí empezó a interiorizarse en sistemas de pastoreo intensivo y manejo eficiente de superficies reducidas.
“Me atrapó el tema del pastoreo. Empecé a capacitarme, a mirar experiencias y sentí que era un desafío muy interesante arrancar con animales en un campo chico”, recordó.
Un proyecto nacido en apenas 25 hectáreas
La cabaña comenzó en un predio de apenas 25 hectáreas donde implementó un sistema de pastoreo rotativo intensivo mediante parcelas de reducido tamaño.
“Arranqué haciendo parcelas todos los días, rotando los animales en pasturas naturales y alfalfa. Me fui capacitando durante los primeros años y en 2022 compré mis primeras diez vaquillonas Angus Puro Controlado”, explicó.
Ese fue el punto de partida de un crecimiento acelerado. A partir de la adquisición de aquellas primeras reproductoras comenzó a desarrollar un rodeo propio incorporando genética Angus Puro Controlado y Puro de Pedigree.
Los resultados no tardaron en llegar. En 2024 participó por primera vez en AgroActiva y obtuvo el campeonato de ternera con una hembra nacida de aquella genética inicial.
Dos años después alcanzó la máxima distinción de la exposición.
“Desde que arranqué me moví muy rápido, pero siempre con objetivos claros y trabajando todos los días”, señaló.
Ganadería en una zona agrícola
Otro aspecto destacado del proyecto es su ubicación. Cañada de Gómez se encuentra en una región donde predomina ampliamente la agricultura y donde la actividad ganadera no tiene el peso histórico que posee en otras zonas productivas.
Sin embargo, Salomón logró encontrar oportunidades en ese contexto.
“Es una zona muy agrícola, pero gracias a Dios fui generando contactos y amistades entre productores ganaderos de la región”, explicó.
Su rodeo está orientado principalmente a la genética Angus colorada, una variedad que busca seguir fortaleciendo mediante la incorporación de nuevas líneas sanguíneas.
“Tenemos todas las madres coloradas y estamos trabajando para abrir sangre desde el negro hacia el colorado y ampliar la base genética”, detalló.
El respaldo de la Asociación Angus
Desde su ingreso a la actividad, el joven cabañero encontró acompañamiento dentro de la Asociación Argentina de Angus y entre otros criadores de distintas provincias.
“Recibí mucho apoyo. Fui aprendiendo gracias a la asociación, a productores de Entre Ríos, de Buenos Aires y a los contactos que fui haciendo en exposiciones y jornadas técnicas”, destacó.
Para Salomón, buena parte de su crecimiento estuvo vinculada a esa decisión de participar activamente en los eventos del sector.
“Las amistades y los contactos se hacen yendo a las exposiciones y a las charlas. Quedándome en Cañada de Gómez no hubiese llegado nada de todo lo que fue llegando”, afirmó.
Un modelo productivo para zonas periurbanas
La expansión de la cabaña también permitió encontrar una solución productiva para un predio ubicado en una zona semiperiurbana donde existen restricciones para determinadas aplicaciones agrícolas.
Tras sus primeros años en un campo prestado, Salomón trasladó la actividad a un establecimiento más cercano a la ciudad, donde las pasturas destinadas a la alimentación de los animales funcionan además como una barrera verde.
“Nos propusieron llevar la cabaña a un campo donde hay limitaciones para ciertos cultivos por cuestiones de fumigación. Las pasturas generan cortinas verdes que son importantes para la ciudad y para el municipio”, explicó.
De esa manera, la actividad ganadera se transformó en una alternativa productiva sustentable para tierras cercanas al área urbana.
Una historia que refleja el recambio generacional
En una AgroActiva que vuelve a exhibir la potencia de la ganadería argentina, la historia de Gonzalo Salomón se convirtió en uno de los ejemplos más representativos del recambio generacional que atraviesa al sector.
Con apenas cuatro años de trabajo formal como cabañero, un emprendimiento iniciado en 25 hectáreas y el apoyo de familiares, vecinos y colegas, logró llegar a una de las pistas más importantes del país y consagrarse con el máximo premio de la raza Angus colorada.
Mientras continúa atendiendo clientes junto a su padre los fines de semana, el joven productor ya proyecta nuevos desafíos para una cabaña que crece al ritmo de la genética, la capacitación y la pasión por los animales. Una combinación que en AgroActiva 2026 encontró su reconocimiento más importante.
