La Cámara Argentina de Productores Avícolas (CAPIA) emitió comunicado a las autoridades nacionales para avanzar de inmediato en un plan de vacunación estratégica contra la Influenza Aviar Altamente Patógena (IAAP), más conocida como “gripe aviar”.
Tras la pérdida, por tercera vez, del estatus sanitario de Argentina ante la Organización Mundial de la Salud Animal (OMSA) y la detección de brotes en establecimientos comerciales de Buenos Aires y Córdoba, CAPIA sostuvo que la estrategia de no vacunar ha quedado obsoleta y solo conduce a la quiebra del productor primario.
“Mientras países de la Unión Europea, América y potencias como China ya aplican la vacunación para proteger sus aves, Argentina mantiene una postura que deja al productor ‘desnudo’ ante el virus”, disparó CAPIA.
La Cámara repasó además que, a diferencia de la industria del pollo de engorde, el sector de huevos posee una estructura de riesgo mucho más concentrada.
“Un brote en una granja de postura significa, bajo los protocolos actuales del Senasa, el sacrificio total de las aves de la unidad productiva, la pérdida de capital de trabajo sin ningún tipo de indemnización y el despido masivo de trabajadores”, describió
En esa línea, Javier Prida, presidente Ejecutivo de CAPIA, denunció la paradoja de los mercados internacionales y la indefensión del productor local.
“No estamos vacunando, y al tener influenza aviar nos cierran los mercados. Y si vacunamos, nos cierran los mercados por vacunar. ¿No vale la pena vacunar y listo, y se terminó?”, remarcó.
Y continuó: “El productor y los trabajadores de una granja que tiene influenza aviar hoy quedan en la calle, viene el Estado, y cumple con la normativa de OMSA y te mata los animales. Y encima no hay indemnizaciones, estamos desnudos”.
CAPIA propone que el Estado nacional adopte la estrategia de vacunar a las aves de ciclo largo. Este modelo técnico permitiría:
- Vacunar masivamente para asegurar la sanidad del rodeo nacional de gallinas ponedoras y el abastecimiento de huevos.
- Negociar protocolos específicos con países compradores para exportar únicamente desde granjas certificadas como no vacunadas.
Finalmente, Prida expresó: “La sanidad animal debe ser la prioridad. Seguir esperando es aceptar la desaparición sistemática de productores que hoy no tienen ninguna red de contención frente a la enfermedad y arriesgar el acceso de la mayor proteína animal que consumen los Argentinos”

