Las perspectivas para la próxima campaña combinan expectativas de crecimiento con cuentas ajustadas. Mientras la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) proyecta un volumen total 0,5% superior al del ciclo anterior, el informe de septiembre de CONINAGRO muestra que los precios de soja y maíz quedaron rezagados frente al combustible y la mano de obra.
Para el maíz se esperan 66 millones de toneladas, con un incremento del 3%, mientras que la soja alcanzaría 53,6 millones gracias a un aumento del 7%. En cuanto a la cotización de los granos, la oleaginosa avanzó 19%, hasta USD 371,1 por tonelada, y el cereal subió 9%, hasta USD 196,6. Sin embargo, esas mejoras resultaron insuficientes para acompañar el encarecimiento de algunos rubros centrales ligados a la actividad.
El gasoil obliga a entregar más kilos
El gasoil fue el costo que más presionó, con un aumento interanual del 58% y un precio un 32% superior al promedio de los últimos cinco años. Para adquirir un litro hicieron falta 4,4 kilos de soja, un 33% más que un año antes y un 23% por encima de la referencia quinquenal. En maíz, se necesitaron 8,4 kilos por litro, un incremento interanual del 45% y un nivel 35% superior al promedio de cinco años.
En cuanto al transporte, un flete de 300 kilómetros demandó 106 kilos de soja y 200 kilos de maíz, valores ubicados 7% y 17%, respectivamente, por encima de sus promedios quinquenales. A esos gastos se sumó el empleo rural, cuyo costo aumentó 29% interanual. Para cubrirlo se requirieron 2,2 toneladas de la oleaginosa, un 9% más que en septiembre de 2025, o 4,1 toneladas del cereal, un 19% más.

En cuanto a los insumos agrícolas, el glifosato llegó a USD 4,7 por litro, con una suba interanual del 19%, aunque se mantuvo 32% por debajo de su precio promedio de cinco años. Su compra demandó 12,7 kilos de soja, una relación estable frente al año anterior y 34% más favorable que la referencia histórica. En maíz fueron necesarios 23,9 kilos, un 9% más interanual, pero un 27% menos que el promedio quinquenal.
También mejoró la relación de compra del fosfato monoamónico (MAP), que se ubicó en USD 990,2 por tonelada, con un aumento del 4% interanual que quedó por debajo de las subas de ambos granos. Por su parte, la urea alcanzó USD 624,8 por tonelada, prácticamente sin cambios respecto de un año atrás y 15% por debajo del promedio histórico, lo que favoreció el poder adquisitivo del maíz frente a ese fertilizante.
De acuerdo con el informe elaborado po CONINAGRO, se espera que la mejora en las relaciones de compra de algunos insumos ofrezca un alivio parcial para la campaña 2026/27, ya que a pesar de una mayor producción, el encarecimiento del gasoil y la mano de obra sigue presionando los márgenes, especialmente en maíz, cuyo precio aumentó menos que el de la soja.
