*Por TiempoRural
«Hay una cuestión homogénea de que hay un solo campo y una sola agenda. Con Bases Federadas buscamos dar visibilidad a un sector del campo que no está en la agenda general, que somos los pequeños productores y que somos parte del movimiento coooperativo», explicó Omar Principe, titular de Bases Federadas, en una entrevista con el programa «Marca de Radio».
«Somos ex socios de federación agraria, chacareros de todo el país que conformamos una organización nueva que justamente es Bases Federadas, porque nuestro espíritu y estatuto está basado en el que llevó a cabo el Grito de Alcorta en 1912: la defensa de los pequeños y medianos productores y el movimiento cooperativo que venimos trabajando desde hace años en la Federación Agraria Argentina», detalló.
—En 2008 todos los socios de la FAA estábamos en la ruta ante el conflicto de las 125 pero ya en ese momento empezó a haber dos posiciones dentro de la FAA, los que decíamos que tenían que ser segmentadas, que había que diferenciar a los pequeños y medianos productores. Después estaba el discurso de (Alfredo) De Angelis que decía: volvamos fojas cero y retenciones cero para todos. En realidad es el discurso que ganó y que de ahí en adelante nosotros perdimos una batalla cultural, por eso esta ahora esta agenda única de la mesa de enlace de 2008 hasta la actualidad.
La única agenda, lo único que se está pidiendo en la Mesa de Enlace es salir del cepo y que se realice una unificación cambiaria que es una devaluación. Además las retenciones cero. Ésa es la única agenda que tiene la mesa de enlace. No ha sabido construir desde 2008 hasta ahora, ninguna propuesta para el sector.
Esta división en la FAA empezó a tomar cuerpo y fue más grande cuando muchos dentro de la FAA decíamos que no tenemos que estar en la Mesa de Enlace, que no es la herramienta para los pequeños y medianos productores. Esa disputa se dio en 2014, cuando asumo la presidencia de la FAA. Nosotros salimos de la FAA y esas gestiones dieron resultado porque en 2015 logramos una segmentación de las retenciones, el ministro de Economía era Axel Kicillof y se segmentaron por 300 millones de dólares. A cerca de 156 mil pequeños productores le devolvieron las retenciones. Eso muestra que si el Estado diferencia y tiene una voluntad política de acompañar al pequeño y mediano productor puede haber una política distinta para el sector. Eso se cortó con (el gobierno de Mauricio) Macri y nunca mas se recuperó.
—¿Puede hacer una radiografía de qué hablamos cuando hablamos del campo en la Argentina en cuanto a representatividad? ¿Sigue habiendo terratenientes? ¿Quiénes representan?
—Quizás la más fácil de graficar es la representatividad de la Sociedad Rural porque sigue siendo esos mil socios que son la crema, los que tienen miles de hectáreas pero no representan en sí productivamente un gran porcentaje de los millones de toneladas de granos.
—¿Tienen la mayor cantidad de tierras?
—Por supuesto, son todos terratenientes de cuarenta, cincuenta, cien mil hectáreas, pero la concentración de la producción agropecuaria no es tanto de esos terratenientes que a veces trabajan su propio campo, o alquilan, sino de la figura de los fideicomisos de lo que se conoce como los pooles de siembra, de los fondos de inversión, eso es lo que reamente sigue concentrando la producción agraria.
Nosotros hablamos del 80-20, que sería el 80 por ciento de los productores que somos pequeños y medianos y sumamos unos 60 mil, de granos, de todo el país, producimos nada más que el 17 por ciento de la producción total de esos granos. El otro 20 por ciento de los grandes son los que producen el 80 por ciento de los granos. Llevémoslo a números: en soja, por ejemplo, llegó a producir 50 millones de toneladas de granos, entonces, 40 millones de toneladas las están produciendo 12.000, 13.000 empresas; el resto, los otros 10 millones lo producimos los pequeños y medianos productores distribuidos por todo el pais. Entonces hay una gran dependencia en la Argentina. Cuando hablamos de ingreso de divisas, quién liquida, quién no liquida, hablamos de que el grueso de esos millones de toneladas lo está manejando un grupo de empresas.
—¿Eso tiene retorno?, por supuesto lo tendría con decisión política, pero digo, en el marco de la sojización.
—Llegamos a sembrar 21 millones de hectáreas de soja en la Argentina. Ahora retrocedimos un poco porque se siembra un poquito más de maíz, un poquito más de trigo, de girasol, es una barbaridad, pero es lo que ingresa divisas. En total, 50 millones de toneladas de soja, otros 50 millones de toneladas de maíz y si sumás sorgo , trigo y algún otro cultivo llegas a 150 millones de toneladas de granos que produce la Argentina. Eso es mucho, si volvemos a ese 80-20, sacá la cuenta de que esa cantidad de toneladas 120 millones los producen pocas empresas que son las que están desplazando a los pequeños y medianos productores.
En la década del 80, en el 84, Alfonsín va a un acto en Casilda diciendo y prometiendo a los productores que habrá buenos precios y dice «vamos a llegar a los 45 millones de toneladas de granos» como una promesa, hace 40 años, porque la Argentina no llegaba a esa cifra. De cuarenta millones pasamos a 150 millones, pero un dato: en el censo agrario de 1988 da que éramos 421 mil productores en Argentina. ¿Sabés cuántos hay en el último censo? 223 mil, desaparecimos la mitad.
Entonces qué se dió en Argentina cuando dicen que hay que agrandar la torta: la Argentina agrando la torta de producción, pero desparecimos casi la mitad de los productores. En Santa Fe ,que es una cuna productiva, ese número llega a 48 por ciento.
—¿Esto tiene algún tipo de retorno? ¿De qué manera desconcentrás?
—Con políticas activas y destinadas. Primero tiene que haber un Estado presente con políticas orientadas.
—¿Un ejemplo de estado presente?
—Necesitamos una ley de arrendamiento en la Argentina. Es natural que esto tiene que pasar, o una ley de contratos agrarios nueva, porque lo que se ha desregulado totalmente es que existen los contratos accidentales en el campo, que son contratos por un año, y es una de las cosas claves que hay que tocar.
—Guillermo Moreno tiene como bandera el tema del arrendamiento respecto de lo que hay que hacer…
—No sé lo que está trabajando Moreno. Nosotros venimos trabajando hace muchos años, tenemos muchos proyectos respecto a la ley de arrendamiento. Cuando íbamos a verlo a Moreno con el movimiento cooperativo no la pasábamos bien, porque le planteábamos que se subsidiaba a los molinos durante muchísimo tiempo para que abaraten el precio del costo del pan que nunca pasó. Lo que se consume de harinas en argentina son 6 millones de toneladas de trigo.
Le presentamos proyectos donde podíamos garantizar el abastecimiento interno con el movimiento cooperativo, sin subsidio, abaratando el precio al consumidor, con un plan integral, donde había que devolverle retenciones, y solo financiar insumos, fertilizantes, semillas a los pequeños y medianos a través del movimiento cooperativo, que servía de garantía, y eso permitía una comercialización que el Estado solo tenía como condición asegurar que las cooperativas iban a cobrarlo, que iba a la industria nacional.

