Tras la cumbre que mantuvieron la semana pasada en Washington el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su par de China, Xi Jinping, un documento publicado de manera conjunta entre ambos países sostiene que el gigante asiático se dispone a reducir los aranceles sobre una amplia gama de productos agrícolas norteamericanos, aunque la soja -el principal producto de importación- quedó excluida de la lista.
Según informó la agencia de noticias Reuters, estas reducciones arancelarias agrícolas forman parte de un paquete de US$ 60.000 millones en recortes recíprocos negociado por las autoridades comerciales y fue presentado por primera vez este lunes.
Tras conocerse, la soja experimenta fuertes recortes en la apertura del mercado de Chicago: caen US$ 8,6 el poroto, US$ 5,95 el aceite y US$ 9,59 la harina.
Si bien la propuesta identifica los productos afectados, no especifica cuándo entrarán en vigor los recortes arancelarios, agregaron desde la agencia.
Más del 90 % de los productos incluidos quedarán exentos de todos los aranceles adicionales impuestos mutuamente y, en su lugar, estarán sujetos a las tasas arancelarias de “nación más favorecida”, según informó el Ministerio de Comercio en un comunicado.
No obstante, “la soja estadounidense sigue sujeta a un arancel adicional del 10%, un nivel que, según han advertido los operadores, es demasiado elevado para que las plantas procesadoras privadas puedan absorberlo, a pesar de que los compradores estatales chinos han intensificado sus adquisiciones”, planteó la agencia de noticias.
“Aunque la soja no es un producto comercialmente sensible, su compra por parte de China tiene una enorme relevancia política y conlleva importantes implicaciones en este ámbito”, señaló Feng Chucheng, fundador y socio de Hutong Research.
Mantener la soja en una categoría aparte otorga a Pekín una ventaja negociadora frente a Washington, especialmente de cara a las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, añadió Feng.
Las empresas agrícolas estatales chinas Sinograin y COFCO han adquirido más de 12 millones de toneladas de soja estadounidense, lo que representa casi la mitad de los 25 millones que, según la Casa Blanca, Pekín se comprometió a comprar anualmente hasta 2028.
El volumen comercial de los productos agrícolas y derivados incluidos en la lista del lunes ascendió a unos US$ 17.000 millones en 2024, una cifra que coincide aproximadamente con el compromiso de compra declarado por China (excluyendo la soja), según cálculos de Reuters.
En mayo, la Casa Blanca anunció que Pekín había acordado comprar ese volumen anualmente hasta 2028; sin embargo, China aún no ha confirmado ninguna meta específica para dichas compras.
