Guía Estratégica para el Agro (Bolsa de Comercio de Rosario)
Semana con lluvias recurrentes
Arrncó con lluvias este miércoles y jueves. La inestabilidad vuelve entre viernes y sábado, y luego desde el domingo hasta el martes. Se espera además un marcado descenso de las temperaturas.
“El mes de marzo concluye con una provisión de agua muy por encima de lo previsto por los pronósticos más alentadores”, dice el consultor Alfredo Elorriaga.
Entre tormentas, pronósticos de 7 días de alta inestabilidad y amenaza de fuertes acumulados, comenzó la cosecha de soja
El fin de semana pasado volvió a sumar milímetros a los acumulados de marzo. Los registros más importantes pisaron el norte de la región, una de las zonas más vulnerables a excesos. Sin embargo, también se dieron sobre el centro de la región, donde había llovido menos en marzo, por lo que “ecualizó” el nivel de lluvias mensuales.
La primera imagen de estos próximos 7 días de alta inestabilidad muestra que la tormenta viene con los dientes afilados; apenas pisó la región núcleo este jueves y ya dejó acumulados 40 a 90 mm en el NO bonaerense hasta las 8:00 a.m. (1ro de abril).
Buenos Aires pasó, en poco menos de 15 días, de la sequía a los excesos
Durante la primera quincena de marzo se agudizaban los problemas por falta de agua en toda la provincia, sobre todo en el centro este y sudeste. Sin embargo, después del 20 de marzo, la situación cambió drásticamente. El centro de Buenos Aires acumuló más de 220 mm en muy poco tiempo, hecho que ha encendido la alarma ante los nuevos pronósticos de lluvias.
En la región núcleo, marzo cierra con un 41% más de agua que la media
La imagen de los totales de marzo es elocuente, el mes suele dejar entre 100 y 120 mm y la media de este marzo de 2026 como promedio de las 36 estaciones de la red GEA/BCR es 161 mm, o sea un 41% más que las estadísticas. En más de la tercera parte de las estaciones automáticas, en 14 de 36, los acumulados mensuales van de 190 a 260 mm (Montes de Oca). Solo 2 de las 36 estaciones quedaron por debajo de los 100 mm: Chacabuco (98 mm) y Baradero (96 mm).
“Estamos desesperados, apurando todo lo que se puede”
La región deja atrás un marzo recargado agua y entra en los primeros días de abril con condiciones de alta saturación de humedad y temperaturas y pronósticos muy firmes de lluvias. Lamentablemente, es un combo que atemoriza porque se da justo en el momento que comienza la cosecha de soja. ¿Qué es lo que atemoriza? La posibilidad de que se reiteren eventos de tiempo severo como el reciente tornado en Bombal, la posibilidad de granizo, la falta de piso ante la cosecha y condiciones predisponentes a enfermedades de fin de ciclo en soja que afecten su calidad y producción.
“Ahora que no queremos lluvia, llovió y viene más agua”, dicen los técnicos de Los Quirquinchos. “El fin de semana llovió alrededor de 50 milímetros y veníamos con lo justo con los pisos. Tuvimos que parar la cosecha. Por suerte no hubo tormentas feas como en otros lados”, dicen los técnicos. En Aldao, rescatan “que con este calor y humedad hay lotes de maíz y soja segunda que están llenando muy bien. Pero también hay otros malos. Hay una diferencia entre fechas de siembra de 15 días que está marcando los lotes que se subieron al Titanic de los que van a andar muy bien”. Las últimas lluvias allí han sido muy variables con 90 a 40 mm. “Tuvimos lluvias de 20 a 40 mm en el fin de semana”, dicen los técnicos de Marcos Juárez. “Obviamente detuvo la cosecha, pero hoy reingresan las máquinas a los lotes (lunes 30)”. “No creo que tengamos problemas de calidad por ahora con estas condiciones, pero asustan los pronósticos. Si tenemos muchos milímetros y más, con tan pocos días entre tormentas, puede complicarse la cosecha”. En María Susana, dicen “arrancamos apurados con la cosecha de soja por los pronósticos de mucha agua para el fin de semana. “Estamos desesperados, apurando todo lo que se puede, queremos cosechar todo lo que podamos antes de la gran lluvia que anuncian. Empezamos, hoy (30/3) con 15,5 de humedad”.
¿Qué resultados está dejando la primera semana de cosecha de soja?
La primera impresión es que se nota una gran disparidad, sobre todo en las zonas más afectadas por la falta de agua de enero y febrero, pero también que los resultados están siendo mejores a lo esperado. Más aun, eso se verifica en donde el agua regresó en forma más oportuna en febrero. En primer lugar se destaca Marcos Juárez; antes de la cosecha se estimaba un promedio de 40 qq/ha; hoy con un 20% de avance de cosecha, la media está entre 45 y 50 qq/ha, “hay lotes que llegan a los 60 qq/ha”, destacan. En Carlos Pellegrini, “los rindes son los esperados”, dicen los técnicos, pero son algo mejor, porque se esperaba un promedio de 50 qq/ha, y con un 5% de avance el piso de rindes es de 50 qq/ha. “Hay lotes que han superado los 60 quintales, holgadamente”, agregan. En María Susana que apenas han arrancado, señalan rindes muy disímiles, marcados negativamente en lotes con retención foliar. “Fue necesario aplicarlos con defoliantes para poder trillarlos”. “Acá los rindes están buenos. Lotes que no son tan productivos y uno los veía bastante afectados y manchoneados están entre 35 y 40 quintales. Habrá que ver que cómo siguen”, dicen en los Quirquinchos. “Por lo pronto, estos valores son muy muy buenos en una campaña así”, dicen los ingenieros. En la zona de Cañada de Gómez, los primeros lotes de soja están dejando resultados dispares. “En un lote con problemas de maleza, en particular yuyo colorado, cerró en 26 qq”. Sin embargo, a unos 15 km hacia el norte, con una presión de malezas similar pero con mayores acumulados, los rindes cambian de forma notable: “hacia Totoras, hay una franja que están dando 40 qq/ha”. “Los primeros lotes, los tempranos, están mostrando resultados flojos. Veremos cómo sigue el resto”, resumen los técnicos. En Aldao y hacia el sur de la región para comenzar con la soja faltan 10 a 15 días más, explican, situación que se extiende hacia el sur de la región. En cuanto a rindes esperados, no se descarta que los rindes pueden sorprender y dejar algunos kilos más. “De todas formas, aún si en vez de 30 quintales, sacamos 35 o 40 en soja de primera —que ojalá realmente se den— vamos a perder plata igual. Los costos se han disparado con las subas de combustibles”.
Interrumpida por la lluvia, la región cosechó el 73% del maíz temprano y el noroeste bonaerense mejora sus resultados
En la última semana, la cosecha de maíz temprano avanzó 8 puntos porcentuales y alcanza el 73% del área en la región núcleo. El noroeste de Buenos Aires, la zona más rezagada, logró avanzar hasta el 35%, con rindes que superan lo proyectado. En Junín, los resultados se ubican entre 120 y 140 qq/ha. El mayor progreso se registra en el centro-sur de Santa Fe, con un 95% cosechado, mientras que en el sur provincial el avance llega al 75%. En el noreste de Buenos Aires y el sudeste de Córdoba, el avance también alcanza el 75%. En Marcos Juárez, los rindes promedian los 130 qq/ha, aunque hacia zonas como Viamonte y Canals se observa una fuerte variabilidad, con valores que van desde 50 qq/ha hasta más de 100 qq/ha.
Indicadores Climáticos
Semana con recurrencia de lluvias
El periodo comprendido entre el jueves 2 y el miércoles 8 de abril comienza con lluvias y una mejora temporal de las condiciones meteorológicas.
En la tarde/noche del viernes 3 de abril ingresará a la zona GEA un sistema frontal frio acompañado por chaparrones y tormentas aisladas, las cuales podrían volverse más intensas en la mañana del sábado 4.
Cabe destacar que luego de otro mejoramiento temporal, debido a la formación de un sistema de baja presión en la desembocadura del Río de La Plata, el domingo 5 retornarán las precipitaciones en forma de lluvias, chaparrones y tormentas que se mantendrán hasta el martes 7 de abril. Las condiciones meteorológicas mejorarán definitivamente durante el miércoles 8.
La confianza del pronóstico es moderada para el lunes 6 y martes 7 ya que existe una alta variabilidad en la ubicación del sistema de baja presión y, con ello, de los fenómenos meteorológicos asociados.
Las temperaturas máximas alcanzarán los valores más altos, entre 28 y 30°C, el viernes 3, luego descenderán y se mantendrán cuasi constantes, entre los 16 y 21°C hasta el final del periodo de pronóstico. Las temperaturas mínimas también descenderán a partir del sábado 4, alcanzando los registros más bajos, entre 8 y 10°C en la zona sur y de 12 a 14°C en el norte de la zona GEA, el domingo 5. Luego las marcas térmicas mínimas tienden a ascender paulatinamente.
Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo
Entre 50 a 100 mm en el sur y centro de GEA
La semana comprendida entre el jueves 26 de marzo y el miércoles 1 de abril se registraron precipitaciones con una distribución muy dispar. Los valores más importantes, entre 50 y 100 mm, se recibieron en el sur y centro de la zona GEA. En el resto de región los acumulados fueron inferiores, entre 20 y 45 mm, salvo en sector noreste donde estuvieron por debajo de los 15 mm. El máximo registro del periodo fue de 102 mm y se midió en General Pinto, Buenos Aires.
Las temperaturas máximas fueron elevadas para la época, con valores que rondaron los 33 a 37°C. Los registros más altos se midieron en el centro y este de la zona GEA y los más bajos en el noroeste y sur. La marca extrema del periodo, 37,1°C, se midió en la localidad de Pellegrini, en Santa Fé.
Las temperaturas mínimas oscilaron entre 9 y 13°C. El sector con valores más bajos fue el sudeste y oeste de la zona GEA, y en el noreste los más elevados. El mínimo extremo del periodo, 9,2°C, se midió en la localidad de Rojas, en Buenos Aires.
Con este panorama el área con buenas reservas aumentó respecto de la semana pasada y desaparecieron las condiciones escasas. Gran extensión de la zona GEA se encuentra con niveles que van de regulares a adecuados, mientras que el noreste y sudoeste cuentan con humedad de suelo entre óptima y excesiva.
Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren precipitaciones que acumulen entre 40 y 80 mm en el sudeste, centro y noroeste de la zona GEA para alcanzar condiciones de humedad óptimas, mientras que en el resto de la región no es necesaria la ocurrencia de precipitaciones.
Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco
Marzo terminó con lluvias por encima de las previstas
El mes de marzo concluye con una provisión de agua muy por encima de lo previsto por los pronósticos más alentadores.
Si bien, después de la reticencia mostrada por las lluvias en gran parte de la región pampeana desde el inicio del 2026, los modelos proyectaban un desempeño pluvial mucho más destacado, el resultado final quedo fuera de lo todo lo previsto.
Desde su inicio, el tercer mes del año, presentó una mejor disponibilidad de sistemas precipitantes, con una mayor recurrencia de las lluvias pero manteniendo los desarrollos más significativos sobre la franja oeste del país.
Superada la primera década de marzo los sectores que venían con un prolongado déficit desde comienzos de año, el sudeste santafecino, el centro y noreste bonaerense, continuaban sin recibir alivio.
El comienzo de la segunda década del mes marcó el punto de quiebre que significó para esas zonas el transito de la escasez a los excesos. La explicación: un bloqueo atmosférico impidió durante varios días el avance de la circulación fría desde el sur patagónico potenciando el acopio de aire cálido y húmedo proveniente del noreste del país. En los últimos diez días del mes cada irrupción de un sistema frontal encontró elevadas temperaturas y humedad mas que suficiente para provocar lluvias y tormentas intensas y de corta duración. Es así como localidades del centro de Buenos Aires, agobiadas por la sequía, como Olavarria o azul superaron los 200 milímetros en menos de una semana.
Marzo funcionó como un ecualizador de las reservas de agua en el suelo. Al primer día de abril el nivel de agua en los perfiles es mas que adecuado en toda la región pampeana, incluso con sectores de exceso en zonas donde hasta hace quince días eso era impensado. Muy bueno para recargar los perfiles y acopiar agua pensando en la futura campaña fina pero controversial para las actuales tareas de cosecha.
El comentario no es menor si consideramos que los próximos siete días, los primeros de abril, serán una continuidad de la inestabilidad, con lluvias y tormentas potenciadas por la instalación de un sistema de baja presión sobre el noreste bonaerense que potenciará el desarrollo de lluvias y tormentas, algunas localmente intensas afectando la mitad sur de la región pampeana.








