Por Marina Barletta, Florencia Poeta, y Cristián Russo
Marzo se despide con lluvias
Hay probabilidades de lluvias durante la primera parte del viernes 28. Luego, a partir de la tarde/noche del sábado 29 retornan las condiciones de inestabilidad con la probabilidad de chaparrones y tormentas que se mantendrán hasta la mañana del lunes 31.
“En la última semana, hubo dos focos con lluvias muy intensas: uno sobre el límite entre San Luis y La Pampa, en Victorica, y el otro en Chaco, donde las localidades de Sáenz Peña y Las Breñas recibieron en cinco días prácticamente el mismo, o incluso mayor, volumen de agua que en todo el verano”, dice el consultor Elorriaga.
Se ajusta a la baja la estimación de producción de maíz en región núcleo: 300.000 t menos
La producción de maíz ahora se estima en 7,8 Mtn, 300.000 tn menos que la anterior estimación (8,1 Mtn en enero 2025). La recomposición de luvias durante febrero llegó tarde para los maices que padecieron la falta de agua en momentos críticos como la floración y el llenado de granos. Los mayores ajustes se dieron en el norte de Buenos Aires, que fue la zona más afectada por la falta de agua durante diciembre y enero.
El rinde promedio de la región se estima en 83 qq/ha, 3 quintales menos que la última estimación. De esta manera, la estimación de producción podría quedar por debajo del promedio de los últimos 15 años (9.5 Mtn) y ligeramente por debajo de la del 2017/18, ciclo que fue afectado por una severa sequía.
El verano terminó con lluvias que alcanzaron la media, aunque no lograron contener las pérdidas en maíz
Las precipitaciones medias históricas del verano en la región núcleo suelen estar entre 350 y 450 mm. Este verano 2025 finalizó con un promedio de lluvias de 412 mm. Bigand acumuló 620 mm, superando en un 150% la media histórica de lluvias para la localidad. Colonia Almada marcó 613 mm, o sea, 245 mm más que el promedio histórico. Por otro lado, hay localidades que quedaron por debajo de la media histórica, como Canals que acumuló 251 mm en todo el verano, quedando 100 mm por debajo del promedio y Lincoln que con 290 mm, quedó con 78 mm por debajo de su media.
Pero este verano estuvo caracterizado por una marcada irregularidad en la distribución de lluvias. Diciembre 2024 terminó con precipitaciones por debajo de la media y el 50% de la región finalizó con reservas de agua del suelo entre escasas y sequía. El área más afectada fue el noreste bonaerense y el sur de Santa Fe. Las lluvias de enero 2025 dejaron en el 70% de la región entre 30 y 40% de la media mensual. Fue recién en febrero donde hubo una recomposición generalizada de las lluvias y las precipitaciones de la región casi duplicaron la media del mes de los últimos 30 años. Marzo continuó con la racha de lluvias.
De esta manera, la recomposición hídrica se dio en la segunda mitad del verano, llegando tarde para contener las pérdidas en maíz. Solo las áreas de la región que han experimentado condiciones climáticas más favorables mantienen proyecciones de rendimiento más optimistas.
Cosecha de maíz temprano 24/25: la mitad ya está levantada
En la última semana, la cosecha de maíz temprano avanzó un 24%, alcanzando el 47% del área sembrada. Pese a las interrupciones por las lluvias, el ritmo es superior al del año pasado, cuando a esta altura apenas se había cosechado el 18%. Además, esta campaña cuenta con una mayor proporción de maíz temprano respecto del tardío.
El sector que lidera la cosecha es el extremo sur de Santa Fe con un 70% de avance, seguido por el centro-sur santafesino y el noreste bonaerense, donde ya se cosechó el 60%. En cambio, el noroeste bonaerense y el sudeste cordobés son las zonas más atrasadas, con un progreso del 20% y 25%, respectivamente.
Impacto de las lluvias en el avance de la cosecha maicera
Esta semana, entre el viernes 21 y el martes 25, se sumaron nuevas lluvias a la región. Los mayores acumulados superaron los 30 mm en el sur de Santa Fe y sudeste de Córdoba. En el noreste bonaerense, los registros estuvieron entre 5 a 15 mm e incluso zonas donde no cayó ni una gota.
Aunque estas lluvias ya no aportan a los cultivos de gruesa, que transitan su tramo final, son clave para recargar los perfiles de cara a la siembra fina. Sin embargo, comienzan a generar algunas complicaciones en el avance de la cosecha maicera temprana. En Río Tala y Baradero, los problemas se suman con los caminos rurales en mal estado y con agua, lo que también frena la posibilidad del ingreso a los lotes. En Carlos Pellegrini, reportan que la cosecha está demorada debido a las lluvias recurrentes, lo que ha dificultado el trabajo en el campo. En el sudeste cordobés, el panorama es diferente. Allí, la cosecha avanza dentro de lo esperado, ya que la mayoría de los lotes de maíz se sembraron en octubre. Las entregas se realizan con humedad superior al umbral comercial, gracias a la flexibilización de esta condición por parte de las cooperativas, lo que agiliza la logística. Sin embargo, los productores advierten: “el desafío ahora es la soja. En pocos días comenzará la cosecha de la de primera y el maíz temprano podría quedar en segundo plano”.
Indicadores climáticos
Lo que viene, el pronóstico para la semana próxima en la región núcleo
Marzo se despide con lluvias
Durante la primera parte del viernes 28 hay probabilidad de ocurrencia de algún chaparrón aislado e intermitente en el oeste de la zona GEA. A partir de la tarde/noche del sábado 29 retornan las condiciones de inestabilidad con la probabilidad de chaparrones y tormentas que se mantendrán hasta la mañana del lunes 31 en el sudoeste de la zona GEA y hacia el fin del día en el sector noreste. Desde el primero de abril habrá buenas condiciones del tiempo que se mantendrán hasta el final del periodo de pronóstico.
Las temperaturas se presentarán en paulatino ascenso alcanzando los valores máximos, entre 26 y 28°C, el sábado 29. Luego, los registros descenderán en forma generalizada. Las temperaturas mínimas tendrán el mismo comportamiento que las máximas y los valores más bajos, entre 3 y 5°C, se medirán el martes 1 de abril.
Lo que pasó con el clima en la última semana en la región núcleo
Entre 2 y 14 mm sobre la región: las reservas se mantienen entre adecuadas y óptimas
La semana comprendida entre el jueves 20 y el miércoles 26 de marzo se registraron precipitaciones muy variadas tanto en volumen como distribución. La zona de lluvias abarcó, principalmente, el centro/norte de la región GEA, donde los registros oscilaron entre los 5 y 40 mm, con núcleos aislados de acumulados mayores. En el sector sudeste los valores fueron inferiores a los 5 mm o nulos. El máximo acumulado en el periodo fue de 60 mm, y se midió en la localidad de Labordeboy, Santa Fe.
Las temperaturas máximas oscilaron entre 31 y 33°C, en forma generalizada, con una distribución heterogénea. El valor más alto, 33,1°C, se midió en la localidad de Ramallo, en Buenos Aires. Las temperaturas mínimas variaron entre 12 y 16°C, con los valores más bajos en el sur y los más altos en el noreste de la zona GEA. El registro mínimo extremo del periodo, 12,2°C, se midió en la localidad de Junín, Buenos Aires.
Con este panorama las reservas de agua en el suelo se mantuvieron respecto de la semana pasada con condiciones entre adecuadas y optimas, con un núcleo de reservas entre abundantes y excesivas en el noreste de la zona GEA.
Con las actuales condiciones, en los próximos quince días, se requieren alrededor de 20 mm en el sector sudeste de la zona GEA, mientras que en el centro no es necesaria la ocurrencia de precipitaciones para alcanzar las condiciones de humedad de suelo óptima.
Extensión GEA: O de Córdoba, N de Santa Fe, Santiago del E. y Chaco
Después de meses, el agua llegó a Chaco y Santiago del Estero
En los últimos siete días el comienzo del otoño se manifestó con condiciones acordes a lo que puede esperarse en esta transición estacional.
El cambio de circulación de dos masas de aire muy diferentes dio como resultado lluvias y tormentas bastante generalizadas sobre todo el territorio nacional, con mejor volumen sobre la franja oeste mediterránea y dos focos muy significativos con eventos intensos. Uno sobre el límite entre San Luis y La Pampa, en Victorica, y el otro en la postergada provincia de Chaco, donde las localidades de Saenz Peña y Las Breñas recibieron en cinco días prácticamente el mismo, o incluso mayor, volumen de agua que en todo el verano.
La dinámica atmosférica que permitió el desarrollo de las primeras lluvias y tormentas del otoño presentó las características típicas del intercambio estacional. La posición del centro de alta presión sobre el Atlántico, a la altura del sur de Brasil, posibilitó un fluido ingreso de aire cálido y húmedo desde el noreste hacia el centro del país, que se contrapuso con el avance de un sistema frontal, desde la Patagonia, en sentido opuesto.
La atmósfera, cargada con un alto contenido de humedad provisto por la circulación del noreste, se encontró con el paulatino avance del frente frío provocando un significativo descenso de las temperaturas, gran inestabilidad, y el desarrollo de precipitaciones de variada intensidad con cobertura generalizada.
Los acumulados semanales, en promedio, rondaron los 15 a 40 milímetros sobre el 60% del país, con valores extremos entre 130 y 170 milímetros en las localidades destacadas anteriormente.
Las reservas de humedad en el suelo están completamente recuperadas y la primera semana del otoño 2025 no se apartó demasiado de los valores normales estadísticos en cuanto a precipitaciones. Pero, en plena cosecha, esta continuidad pluvial después de la carga de agua con la que cerró el verano plantea una compleja situación para gran parte de la región pampeana. Más aun cuando los pronósticos de corto plazo prevén precipitaciones que se extenderán hasta el último día de marzo.
Muy distinto es el escenario del norte del país donde, después de meses de escasez pluvial, cualquier aporte de agua es bienvenido.






