La Cámara de Frigoríficos de Santa Fe (CAFRISA) advierte que la industria frigorífica de Santa Fe atraviesa un escenario de fuerte complejidad. La faena provincial cayó un 10% durante el primer semestre del año en comparación con el mismo período de 2025, mientras buena parte de las plantas trabaja por debajo de su capacidad, informó la Cámara.
El sector enfrenta una combinación de menor consumo de carne vacuna, pérdida de poder adquisitivo y aumento de los costos operativos, especialmente de electricidad y gas. Algunas plantas incluso redujeron sus jornadas de faena para evitar mayores gastos.
La menor actividad también impacta en los trabajadores. Si bien no se registra una pérdida generalizada de puestos de trabajo, sí hubo una reducción significativa de las horas trabajadas, lo que implica menores ingresos para los empleados.
El caso del frigorífico Don Juan representa una de las situaciones más graves: la empresa desvinculó a 27 trabajadores y otros 25 puestos quedaron condicionados a la continuidad de la planta.
Desde CAFRISA señalaron además que el aumento del precio de la carne vacuna no fue acompañado por la capacidad de compra de los consumidores, que comenzaron a optar en mayor medida por pollo y cerdo.
El sector aclara que, con menor actividad, costos crecientes y una demanda interna debilitada, la recuperación de los frigoríficos todavía no logra concretarse.
